jueves, 17 de marzo de 2011

Dos, uno...

Sigo viajando entre sueños y burbujas de tinta, mientras escribo versos como besos al alma, y me castigo con palabras por no haberte dicho nada antes, por tardar y por pensar demasiado en las cosas.
Quizá esta noche me vuelva a parar a pensar. No, seguro volveré a pensar. Porque de esta mente inquieta sólo emanan los sentimientos más pesados. Quizá mi cama ya no los soporte más. De todas formas, la almohada siempre está dispuesta a echarme una mano con tanto peso.



Hacía tiempo ya, verdad? Tal vez éste se nos escape de las manos, pero si algo estoy seguro, es que la esperanza no caduca, sólo va... y vuelve.

2 comentarios:

  1. El pensamiento... ese sujeto que a veces se marea con tanto viaje y al producir desequilibrio se retrasa la decisión. A veces dar demasiadas vueltas a las cosas es peor ^^

    Saludos!

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  2. Hola! No escribes nada mal, jeje. Sigue así, no cambies nunca... Eres de Santander? Yo también. Muakss!!

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