jueves, 31 de marzo de 2011

Defínelo.

El hijo del silencio criado por las notas de un violín desafinado. Un maldito títere de tí-nta.
Defínelo como quieras, pero el alma del poeta siempre caminará por los márgenes del papel.



Ay, soledad, que portas nombre de mujer... si al menos supieras a qué sabe la Esperanza...

jueves, 17 de marzo de 2011

Dos, uno...

Sigo viajando entre sueños y burbujas de tinta, mientras escribo versos como besos al alma, y me castigo con palabras por no haberte dicho nada antes, por tardar y por pensar demasiado en las cosas.
Quizá esta noche me vuelva a parar a pensar. No, seguro volveré a pensar. Porque de esta mente inquieta sólo emanan los sentimientos más pesados. Quizá mi cama ya no los soporte más. De todas formas, la almohada siempre está dispuesta a echarme una mano con tanto peso.



Hacía tiempo ya, verdad? Tal vez éste se nos escape de las manos, pero si algo estoy seguro, es que la esperanza no caduca, sólo va... y vuelve.

jueves, 10 de marzo de 2011

No hay

"No hay diferencia" Me repito, una y otra vez. "Sólo labios frágiles que tiemblan ante los que siempre has deseado". Pero nada de aquello convence, nada. Atado por las cadenas de la duda y la incertidumbre, tendido mi cuerpo al vacío.
Le falta algo, me falta algo. Ya no respiro como ayer. Ya no tomo el aire con aquella bocanada, intentado cubrir cada rincón de mis pulmones. Ya no vivo embriagándome de tu esencia, del perfume que dejabas tras tu paso cada día.
"No es lo mismo" Grita el poeta a falta de un buen amor.



Escuchando la sinfonía de mi latir sin ritmo.