jueves, 31 de marzo de 2011

Defínelo.

El hijo del silencio criado por las notas de un violín desafinado. Un maldito títere de tí-nta.
Defínelo como quieras, pero el alma del poeta siempre caminará por los márgenes del papel.



Ay, soledad, que portas nombre de mujer... si al menos supieras a qué sabe la Esperanza...

2 comentarios:

  1. Siempre por los bordes, cobardes a investigar en el centro del mundo, a lo mejor habría que proponerse cambiar eso... quien sabe.

    Saludos :)

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