miércoles, 15 de junio de 2011

Insomnio.

Tú, que poco sueñas, que me secas la garganta y me avivas la vigilia. Adormeces las ideas de mi almohada, me obligas a soñar despierto, a morir soñando.
Levanto la vista y me pregunto si algún día dejará de llover. De ser así, cualquier magía habrás vencido.



No hay rumbo en tu mirada. Tendrás que aprender a no perderte entre las calles de tu destino.

3 comentarios:

  1. escribes que da gusto y ahora mismo me viene al pelo

    ResponderEliminar
  2. La palabra sueños siempre tiene hueco en la escritura, ¿por qué será?

    Un saludo, me encanta la foto *.*

    ResponderEliminar